Prueba nuevo Audi Q5
02/02/2017 Pruebas de manejo

Prueba nuevo Audi Q5

Te contamos nuestras sensaciones a bordo de la renovada SUV premium.

La Audi Q5 es un producto más que importante para la firma. Para darnos una idea, sólo en la primera generación de este modelo se vendieron 1.6 millones de unidades, lo que se traduce en la SUV premium más vendida del planeta.

La segunda generación de la Q5 que debutó en el pasado Salón de París se hace en México en una de las plantas más modernas del Grupo Volkswagen, ubicada en el estado de Puebla. La nueva planta de Audi tiene una capacidad de 150.000 unidades anuales y requirió una inversión de USD 1.300 millones, además de estar construida en un terreno de 460 ha.

La firma de los cuatro aros necesitó de 1.245 días para construir estas instalaciones y no escatimó absolutamente en nada para garantizar que sus 4.200 trabajadores tuvieran la mejor capacitación posible. Los resultados parecen ser inmejorables.

Diseño

La nueva Q5 luce similar a su predecesora, cosa que ya nos había mostrado la marca cuando presentó el nuevo A4. “¿Para qué arreglar lo que está bien?” podría ser la explicación. Siendo un modelo tan importante para Audi, se entiende que la evolución en términos estéticos sea lo menos arriesgada posible. Pero si bien es parecida, el diseño tiene retoques y adopta distintos elementos que emplean otros modelos de la marca.

Aunque luce similar a su predecesora, es completamente nueva

La inmensa parrilla hexagonal continúa, pero adoptando los gruesos perfiles que vimos por primera vez en la Q7 y que la Q3 también incorporó con su más reciente facelift. La línea de carácter principal nace de la parrilla y sube por el capot creando formas que desde el punto de vista de los estampados son difíciles de lograr.

En la parte posterior también vemos congruencia con lo que conocimos en la Audi Q7. El portón trasero es muy parecido, dándole continuidad a las líneas de carácter que vienen desde los costados. Asimismo, la línea recta presente en la parte inferior de las ópticas es una reminiscencia de la que podemos encontrar en el portón posterior del A3 hatchback.

Mecánica y Seguridad 

Bajo el capot se encuentra un motor cuatro cilindros, 2.0 litros turbo de inyección directa que entrega 252 CV y 370 Nm de torque, acoplado a una transmisión S-Tronic de 7 relaciones y doble embrague que en todas las versiones envía la potencia a las cuatro ruedas gracias al sistema de tracción quattro, marca registrada de Audi.

Emplea la plataforma MLB lo que trae beneficios en la fabricación y en el ahorro de costos, además de ser más rígida y ligera – hasta 50 kg – en comparación con la anterior generación.

Es más rígida y 50 kilos más ligera que antes

En materia de seguridad, además de ofrecer los elementos ya obligados como airbags, ABS y Control de Estabilidad, la Audi Q5 tiene tecnologías que muestran un paso más hacia la conducción autónoma. En principio tenemos el ACC (Advanced Cruise Control) con Stop & Go que gracias a un par de radares puede no solo mantener una velocidad o distancia predeterminadas, sino que también es capaz de frenar o acelerar en su carril de acuerdo a las necesidades exteriores. Otras tecnologías presentes son el asistente de estacionamiento, el Audi PreSense Front que en condiciones de ciudad monitorea peatones, vehículos estacionados y otros autos para evitar accidentes.

Manejo

Antes de ponerme tras el volante, confieso que mis expectativas en términos de manejo para la nueva Q5 eran bastante elevadas. Al adoptar la arquitectura MLB que emplean la Q7 y el A4, referencia en términos dinámicos de sus respectivos segmentos y ante la importancia que guarda la Q5 para Audi, el resultado tenía que ser excepcional.

Los 370 Nm de torque que eroga el 2.0 litros parecen más que suficientes. En gran medida esto se debe a que la caja de doble embrague encuentra de manera casi instantánea la relación más adecuada para aprovechar de forma óptima el par motor.

El nuevo sistema quattro puede funcionar como tracción delantera para ahorrar combustible

A su vez, el sistema de tracción quattro de nueva generación y cuenta con un setting electrónico mucho más orientado a cuidar los consumos, en condiciones de manejo normales prácticamente se comporta como de tracción delantera para ahorrar combustible. Aunque esto no quiere decir que en unas centésimas de segundo, en caso de ser necesario, tengamos tracción y grip en el eje posterior para tomar a muy buena velocidad una curva o bien sentir total seguridad en caminos resbaladizos.

La Q5 se planta de forma extraordinaria y es tremendamente hermética y refinada. Sin embargo este excelente comportamiento dinámico no solo se debe a motor, caja y sistema de tracción, sino también a la adición de una suspensión electrónica ajustable que modifica la altura y rigidez de acuerdo a las necesidades.

Ahora ofrece también suspensión electrónica ajustable

De esta manera, el Audi Drive Select que cuenta con cinco modos de manejo, no sólo modifica la dirección, respuesta del pedal de acelerador o comportamiento de la transmisión, sino también de la suspensión, generando así una experiencia de manejo más contundente.

Confort

Puertas adentro, el interior de la Audi Q5 es uno de los mejor logrados, no solo del segmento sino del mercado en general. La calidad y atención al detalle es sobresaliente. Esto es resultado de un estricto control de calidad en el proceso de fabricación que emplea escáneres de última generación, así como robots que miden unas tolerancias ínfimas para garantizar que todos los paneles trabajen a la perfección. Los materiales utilizados, combinación de texturas y colores están muy bien cuidados y generan una percepción de calidad, que no es fácil de explicar, pero sí de sentir.

Al tener una calidad de ensamble tan elevada, tenemos como resultado uno de los habitáculos más silenciosos del mercado. Sorprende lo bien que filtra los ruidos del exterior, convirtiendo a la Audi Q5 en una referencia en ese punto.

El habitáculo es hermético y muy silencioso

Los asientos deportivos forrados en una combinación de cuero y alcántara se ven muy bien y son muy cómodos. El volante forrado en cuero perforado con la parte inferior achatada redondea la atmósfera deportiva del auto.

El MMI es también de nueva generación y es el mismo que debutó con la actual generación de la Audi Q7. Se caracteriza por contar con una pad táctil de generosas dimensiones y ocho posiciones en la parte superior que sirven para sintonizar el dial o bien contactos de utilización frecuente. Admite escritura como ya lo hacía el control anterior, pero al contar ahora con un espacio más grande es más fácil de utilizar. 

Todas las interacciones que efectuamos con el MMI se reflejan en la pantalla de alta resolución que no es táctil aunque lo parece. En más de una ocasión, de manera instintiva, intenté activar alguna función tocando la pantalla. De cualquier manera, la interfaz del MMI es muy intuitiva por lo que solamente es cuestión de acostumbrarse.

La pantalla no es retráctil como en el caso de Q7 o A3. Esta vez es igual a la del nuevo A4 ya que, según los análisis de la marca, los clientes utilizan la pantalla desplegada la gran mayoría del tiempo, por lo que optaron por simplificar las cosas.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, la Q5 cuenta también con el espectacular Virtual Cockpit, una inmensa pantalla de alta resolución de 12.3” que reemplaza los relojes análogos del tablero mediante una impresionante interfaz gráfica que permite controlar diversas funciones del vehículo como navegador, teléfono y audio.

La parte de atrás es bastante amplia, aunque aun así creo que es un vehículo más apropiado para cuatro ocupantes, ya que un quinto comprometería la comodidad de los tres que viajen detrás. El diseño de los asientos asemeja a ser individual, lo que ayuda a construir todavía mejor esa atmósfera de coche premium.

Por último, la capacidad del baúl de 550 litros es bastante decorosa, capaz de guardar el equipaje para una familia de cinco personas. Tenemos además ciertos elementos que le dan mucha practicidad como los cuatro ganchos que permiten sujetar la red de carga, o bien unos resortes a los costados que pueden sostener documentos o cosas no muy pesadas pero grandes.

Conclusión

La cuestión sobre si la nueva Audi Q5 estaría a la altura de mis expectativas en materia de dinámica de conducción fue superada con creces. La renovada SUV compacta de la firma de Ingolstadt se percibe ágil y poderosa, transmite total confianza, incluso a ritmos muy superiores a los permitidos por la ley, mientras que no descuida ni por un instante la calidad de marcha o el refinamiento.

Queda claro que la Audi Q5 sigue siendo el rival a vencer en su categoría, tiene una propuesta de valor por manejo, calidad de marcha, tecnología, conjunto mecánico y equipamiento difícil de igualar para sus competidoras.

 

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