En el Dakar, mantener el liderazgo suele ser más difícil que conquistarlo. Y en la segunda parte de la etapa maratón, Henk Lategan volvió a confirmar por qué sigue siendo el hombre a batir en la categoría Ultimate.
Le tocó abrir pista, navegar sin huellas de motos, asumir el costo de ser referencia y atravesar la jornada más delicada de la semana. Perdió 12’43’’ respecto del mejor tiempo del día, sí. Pero salió airoso. Y, sobre todo, se mantuvo al frente de la general, liderando con autoridad a la armada Toyota cuando el rally exige cabeza fría más que velocidad pura.

Foto: Marcelo Maragni / Red Bull Content Pool.
La victoria de etapa fue para Mitch Guthrie Jr., que sigue demostrando que lo suyo no es casualidad. El estadounidense logró su segundo triunfo en este Dakar, apenas dos días después de estrenar su casillero, tras 371 kilómetros de lucha descarnada contra el reloj. Guthrie cruzó la meta a solo 4 segundos de Nani Roma, pero el español fue penalizado con un minuto por exceso de velocidad, lo que le costó el liderato del día.
Resultado: doblete Ford en lo más alto, con los dos Raptor oficiales marcando territorio, escoltados por otro Ford, el de Martin Prokop, que viene mostrando un salto de rendimiento claro con el cambio de vehículo.
En una situación parecida a la de Lategan, aunque con menos castigo, Nasser Al-Attiyah también pagó el precio de salir adelante en la pista. El qatarí, al volante del Dacia, cedió 3’17’’ frente al tiempo de referencia, antes de una etapa que se perfila como crucial para el desarrollo del rally. El margen existe, pero el Dakar no espera.
Más atrás, pero lejos de estar descartados, aparecen Lucas Moraes (17’11’’) y, especialmente, el de Sébastien Loeb (17’55’’). Séptimo y octavo en la general, tienen capacidad de sobra para meterse de lleno en la pelea si la arena empieza a hacer estragos. Y eso puede pasar pronto.

Foto: Kin Marcin / Red Bull Content Pool.
Porque todo indica que la última especial de la semana, con 300 kilómetros íntegros de dunas, será un punto de inflexión. Ahí, la velocidad importa menos que la lectura del terreno y la gestión del riesgo. Y ahí, justamente, Lategan ha demostrado saber sobrevivir.
En Challenger, la victoria de etapa fue para el chileno Lucas del Río, mientras que el español Pau Navarro pasó al frente de la general. Nicolás Cavigliasso, junto a Valentina Pertegarini, marcha tercero y es el mejor argentino clasificado; David Zille está quinto, y Kevin Benavides aparece 14°.
En Side by Side, el dominio sigue en manos de Brock Heger. El argentino Manuel Andújar se ubica séptimo, incluso por delante de autos oficiales, mientras que Jeremías González Ferioli, piloto del Puma Energy Rally Team, es 11°.
El Dakar entró en esa zona incómoda donde ya no se gana atacando, sino resistiendo. Henk Lategan entendió el mensaje antes que nadie. Perdió tiempo, sí. Pero no perdió el control. Y en este rally, cuando la arena empieza a hablar en serio, seguir al frente también es una forma de victoria.
Fuente: Automundo