Ferrari acaba de encender una nueva luz en su historia, y es literal ya que eligió el nombre Luce (se pronucia Luche), El primer modelo totalmente eléctrico del Cavallino Rampante, también estrenará una nueva filosofía y lo hace anticipando su interior en el que colaboró nada menos que el ex Jefe de Diseño de Apple que estuvo a cargo de aparatos como los iPad y iPhone.
La revelación por ahora se centra en el interior y la interfaz, que fueron presentadoa en San Francisco, un guiño lógico a la capital global de la tecnología de experiencia e interacción. Ferrari queire combinar lo mejor de dos mundos: la precisión mecánica de botones, perillas y selectores físicos, hechos con materiales nobles como el aluminio 100% reciclado del volante, con pantallas digitales multifunción.

El habitáculo del Luce fue concebido como un solo volumen limpio, sereno y enfocado en el manejo, por ejemplo, la pantalla central es relativamente chica y tiene una barra metálica en su base que sirve tanto para apoyar la mano cuando se la usa como para poder girarla haca ambos lados gracias a su eje pivotante.
Modernidad y melacolía también se dan la mano, empezando por el volante en aluminio y cuero, o los indicadores digirales con gráficas retro que se sienen analógicos gracias al uso de cristales lenticulares. Las levas del volante no pasan cambios, ni reales, ni simulados, pero si actuán como tales, la de la derecha simulando rebajes mediante la regulación del frenado regenerativo, la de la derecha alterando la entrega del torque en aceleración.

Otras experiencias especiales que desarrolló el Cavallino están en la llave que es un escudo de la marca y se pega magnéticamente a su base; al apretarlo se unde, pasa a color negro y así se enciende el Luce. Finalmente en el techo hay más switchs metálicos y una suerte de perilla llamada Launch que sirve para pasar al modo más deportivo.