BYD presentó oficialmente en China a la segunda generación del Seagull (que en Argentina conocemos como Dolphin Mini), uno de sus modelos eléctricos de acceso más importantes que crece en tamaño e incorpora nuevas tecnologías de batería. En China, la gama está compuesta por cinco versiones, con precios oficiales que van desde los 65.900 hasta los 99.900 yuanes.
La renovación llega en un contexto de fuerte competencia entre los fabricantes chinos por ofrecer mayor autonomía, equipamiento y tecnología sin incrementar sustancialmente el precio de compra.
El citycar eléctrico crece
Uno de los cambios más evidentes está en sus dimensiones que alcanzan
- 4.205 mm de largo
- 1.810 mm de ancho
- 1.570 mm de alto
- 2.650 mm entre ejes
En comparación con su antecesor, crece 425 mm en longitud y 150 mm en la distancia entre ejes.
La carrocería más larga permite más espacio interior que se suma a otra novedad relevante: la incorporación de cinco plazas, frente a las cuatro disponibles en el modelo saliente. El baúl también gana protagonismo, mientras que el nuevo compartimento delantero o frunk, suma otros 94 litros para guardar objetos y equipaje.
En materia de diseño, BYD mantiene el lenguaje denominado Marine Aesthetics, con una silueta de líneas marcadas donde se destacan las luces de posición de tres trazos, una zaga renovada y llantas de 16 pulgadas. La oferta contempla seis colores exteriores, entre ellos verde, rosado, blanco, naranjo, azul y gris.
Un habitáculo más equipado y conectado
La actualización también se extiende al interior donde vemos que el tablero adopta una disposición horizontal y suma una pantalla central de 15,6", asociada al sistema multimedia DiLink 150. La plataforma incorpora funciones de inteligencia artificial basadas en DeepSeek, junto con herramientas de personalización de la interfaz, accesos rápidos y visualización de varias aplicaciones.
El equipamiento de confort puede incluir asiento del conductor y del acompañante, asientos delanteros calefaccionados y ventilados con función de masaje para el conductor. A estos elementos se añaden cargador inalámbrico para teléfonos de 50 W, iluminación ambiental con 127 colores y sistema de audio de ocho parlantes.
La cabina contempla tres combinaciones cromáticas, con tonos blanco, rosado y gris.
Batería Blade de segunda generación y carga en cinco minutos

El tren motriz del nuevo Dolphin Mini utiliza baterías Blade 2.0, basadas en química de litio-ferrofosfato (LFP), con capacidades de 30,1 y 39,2 kWh. La autonomía homologada bajo el ciclo chino CLTC alcanza los 320 kilómetros en las versiones con la batería menor y llega a 420 kilómetros en las variantes de mayor capacidad.
La potencia depende de la versión. Las dos alternativas de acceso desarrollan 85 kW, equivalentes a unos 115 CV, mientras que las tres superiores alcanzan 95 kW, aproximadamente 127 caballos. En ambos casos, el torque máximo declarado es de 130 Nm.
La principal diferencia tecnológica aparece en las tres versiones equipadas con la batería de 39,2 kWh, que incorporan el sistema de carga ultrarrápida Flash Charging. Según la información publicada tras el lanzamiento, esta tecnología permite pasar del 10% al 70% de carga en cinco minutos, siempre que se utilice una estación compatible.

