Peugeot quiere demostrar que la transición hacia la electromovilidad no tiene por qué dejar atrás las emociones al volante. Esa es la principal idea detrás del RCZ Vision, un prototipo que recupera el nombre de una de las coupés más distintivas de la marca francesa, para transformarla en una declaración de intenciones sobre sus próximos desarrollos.
El RCZ original, comercializado entre 2009 y 2015 fue una coupé que se destacó por su silueta y ahora, su sucesor conceptual conserva esa vocación emocional, pero la combina con una arquitectura eléctrica de nueva generación.
RCZ Vision de una nueva etapa

El RCZ Vision es la primera expresión integral del lenguaje de diseño que Peugeot denomina Feline Future. Su desarrollo se basa en cinco principios: libertad, coraje, elegancia, fuerza e instinto. La idea es trasladar el carácter felino asociado al emblema del león a una carrocería que combine presencia deportiva, superficies limpias y soluciones aerodinámicas.
La silueta baja y musculosa es uno de los rasgos centrales del prototipo, con pasos de rueda marcados, los hombros pronunciados y los flancos esculpidos, mientras que el habitáculo acristalado crea un contraste visual con el volumen de la carrocería.
La propuesta busca evitar los excesos ornamentales, en lugar de sumar elementos decorativos, Peugeot apuesta por superficies precisas, proporciones equilibradas y una imagen que combina elegancia con una postura que parece anticipar el movimiento.
Una cabina que muestra la futura generación del i-Cockpit

La tecnología se integra discretamente en la cabina del concept para mantener una atmósfera agradable que se manifiesta en un tablero que que integra todos los componentes técnicos, optimizando el espacio interior, por ejemplo, las salidas de aire son móviles y se ocultan en el tablero cuando no se utilizan.
La consola central flotante reúne en una superficie de cristal esmerilado varios controles físicos mecanizados en aluminio (modos de conducción, aire acondicionado, etc.) combinando sofisticación y practicidad.
Los asientos con diseño asimétrico proporciona una mayor sujeción hacia adentro, optimizando así la sujeción lateral y protegiendo la pantalla central flotante. Los respaldos están perforados para reducir el peso sin comprometer la comodidad de sus cuatro ocupantes.

Los pasajeros pueden acceder fácilmente a los asientos traseros, que tienen capacidad para dos adultos y los respaldos son abatibles para aumentar el espacio de carga.
La inspiración Grand Touring también se aprecia en los materiales de alta calidad empleados en su interior con Alcantara y cuero reciclado, en una vibrante combinación de colores azul claro que realza aún más la sensación de amplitud.
Nueva arquitectura eléctrica, 500 CV y hasta 600 km de autonomía

El apartado mecánico representa uno de los puntos más llamativos del RCZ Vision. Peugeot anuncia un sistema de propulsión 100% eléctrico con una potencia de 500 CV y una autonomía de hasta 600 kilómetros.
La propuesta se apoya en una arquitectura basada en la plataforma modular STLA One, concebida para incorporar tecnologías eléctricas y sistemas de control electrónico de nueva generación. Según la información oficial, el consumo previsto es de 11,5 kWh cada 100 kilómetros en ciclo mixto WLTP, aunque la propia marca señala que esta cifra debe confirmarse.
Más allá de las prestaciones, la novedad tecnológica más relevante está en la batería de electrolito sólido, desarrollada en colaboración con Factorial Energy. Esta solución busca elevar la densidad energética para almacenar más electricidad en un espacio reducido, con beneficios potenciales para la autonomía y el aprovechamiento del espacio.
Peugeot también anuncia una arquitectura eléctrica de 1.000 voltios, que permitiría recuperar del 10 al 80% de la capacidad de la batería en apenas 10 minutos, bajo las condiciones adecuadas de carga.